Dama de Blanco: Para acabar con el movimiento "tienen que matarnos a todas"

María Cristina Labrada Varona, miembro de las Damas de Blanco, asegura "el principal motivo de lucha de las Damas de Blanco, de todos los opositores y del pueblo en general, es recuperar la libertad"

De izquierda a derecha, las Damas de Blanco María Elena Alpizar, Dolia Leal, Noelia Pérez y María Cristina Labrada durante una marcha en Miami, tras la muerte de Fidel Castro.  EFE

De izquierda a derecha, las Damas de Blanco María Elena Alpizar, Dolia Leal, Noelia Pérez y María Cristina Labrada durante una marcha en Miami, tras la muerte de Fidel Castro.  EFE


(DIARIO LAS AMERICAS). - “Venezuela tiene muy nervioso al régimen cubano”, así define la opositora cubana María Cristina Labrada Varona la situación actual del gobierno de Raúl Castro en medio de la crisis social y política que enfrenta su homólogo venezolano Nicolás Maduro.

La integrante de la organización opositora Damas de Blanco, en entrevista con DIARIO LAS AMÉRICAS, aseguró que “lo que pase allí [en Venezuela], que debe ser el derrocamiento del dictador Maduro a través de la protesta ciudadana, puede convertirse en un ejemplo para Cuba”.

Advirtió que el fin de ese régimen instaurado al estilo del llamado socialismo del siglo XXI, no sólo es necesario para la nación sudamericana, “sino también para los cubanos y otras naciones amenazadas por la penetración de ese sistema antidemocrático que desgraciadamente importaron desde nuestra isla”.

Sobre el actuar de la oposición interna, que a partir de los más recientes reportes de organizaciones de derechos humanos, ha sido víctima de una creciente represión, Labrada Varona aseguró que en Cuba “el principal motivo de lucha de las Damas de Blanco, de todos los opositores y del pueblo en general, es recuperar la libertad”.

“La necesidad de ser libres es la madre de todas nuestras acciones. Por mi libertad y para que Cuba sea libre, es que me enfrento a la policía política cada día”, apuntó la opositora que en múltiples ocasiones ha sido golpeada y encarcelada por la policía política.

La muerte del tirano

“La muerte de Fidel Castro simbolizó para muchos el comienzo de una nueva era, una especie de esperanza sobre la que nos apoyamos para defender los derechos y libertades, que el dictador nos arrebató. Pero lamento que ese asesino se haya ido sin ser juzgado por sus crímenes lesa humanidad”, dijo la activista, y al mismo tiempo aseguró sentirse convencida de que estar viviendo la última fase del castrismo.

Para acabar con las Damas de Blanco tendrán que matarnos

Labrada Varona declaró que las Damas de Blanco no sólo se enfrentan cotidianamente a las agresiones físicas y presiones psicológica perpetrados por los agentes de la Seguridad del Estado, sino que además se enfrentan a “continúas maniobras con las que intentan desacreditarnos tanto en Cuba como fuera del país. Dicen que somos mercenarias del imperio y todos esos disparates. La verdad es que temen que el pueblo de Cuba pierda el temor y salga a las calles a reclamar lo mismo que nosotros reclamamos por el bien de todos. Y por otra parte, intentan engañar a la opinión pública mundial”.

La Dama de Blanco María Cristina Labrada Varona asegura que además de enfrentar al Gobierno de la isla tienen que luchar contra quienes identifica como "traidores", es decir a los agentes que trabajan para el régimen y logran penetrar las células de las organizaciones opositoras.

La Dama de Blanco María Cristina Labrada Varona asegura que además de enfrentar al Gobierno de la isla tienen que luchar contra quienes identifica como "traidores", es decir a los agentes que trabajan para el régimen y logran penetrar las células de las organizaciones opositoras.

Labrada Varona admitió que el movimiento opositor en la isla además de enfrentar a un enemigo declarado que es el Gobierno, también lucha contra quienes identifica como “traidores”, es decir a los agentes que trabajan para el régimen y logran penetrar las células de las organizaciones opositoras.

A estos enemigos los identificó como responsables de todo lo que les ha ocurrido durante estos años de enfrentamiento con la dictadura y mencionó la repentina muerte de la fundadora del movimiento Damas de Blanco, Laura Pollán.

“A través de varios planes han intentado de que desaparezca nuestro movimiento. Pero por convicción seguiremos exigiendo la libertad de todos los presos políticos y el respeto a los derechos humanos en las calles”, afirmó.

“Para acabar con las Damas de Blanco tienen que matarnos a todas”, aseveró la opositora, que ha sufrido maltratos físicos, registros domiciliarios, arrestos y amenazas de muerte.

Miami es como la Cuba que todos queremos

Labrada Varona estuvo a finales del 2016 en Estados Unidos, en compañía de su esposo el exprisionero político Egberto Ángel Escobedo Morales que cumplió 21 años en cárcel.

“En Miami sentí un cariño y un tratamiento especial. Admiro mucho a todos mis hermanos que desde esa hermosa ciudad no dejan de pensar en una Cuba libre y democrática cada minuto de su vida. Hay que aplaudir con el corazón a muchos que, ya con una avanzada edad, todavía siguen dándonos fuerzas y ayudándonos desde el exilio. Claro que en Miami me quedaría con mucho gusto. Miami es como la Cuba que todos queremos. Pero se necesita una vanguardia dentro de Cuba con una buena retaguardia en el exilio”.

Un amor más fuerte que todas las golpizas

La disidente manifestó que aunque pudo haberse acogido al asilo político, y que no pocos amigos y familiares le pidieron se quedase en Miami, diferentes razones la hicieron regresar a su país:

“Todas importantes. Está mi gran familia, el amor y la necesidad de estar al lado de mi madre, mi hijo, mi hermano que está enfermo, y por supuesto mis hermanas Damas de Blanco. Hablo de un gran amor, más fuerte que todas las golpizas a las que el régimen cubano nos somete. Mi amor a la patria que me vio nacer, donde están mis raíces, mis amigas de la niñez, donde está el deber de seguir luchando por lo que quiero, por lo que es justo y necesario para Cuba. Cuando me dicen que sola no lo puedo hacer, respondo que sola no, pero que yo sola de la mano de otra y de muchos otros, entonces hacemos un gran grupo. Respeto a los que se han refugiado o se han ido, pues es muy difícil, sacrificada, dura y peligrosa la lucha en la isla, pero si todos juntos lucháramos, ya sea en Cuba, Miami, Latinoamérica, Europa, o desde cualquier parte del mundo, todo sería menos terrible y más rápido terminaría la dictadura. Confío en que eso. De hecho siento que está llegando”.


Artículo escrito por Luis Leonel León y publicado originalmente por Diario Las Américas