Excongresista Lincoln Díaz Balart prevé "peligrosa crisis" entre EEUU y Cuba

Aseguró que "es inmoral hacer negocios con una tiranía moribunda" y que ésta trataría de perjudicar a la presidencia de Donald Trum.

El cubanoamericano lidera hoy el ideario socio-político y económico La Rosa Blanca. FOTO JJ BLANCO H.

El cubanoamericano lidera hoy el ideario socio-político y económico La Rosa Blanca. FOTO JJ BLANCO H.


(DIARIO LAS AMERICAS). - Lincoln Díaz-Balart, que representó un distrito del sur de la Florida en el Congreso de EEUU y fue precursor de importantes propuestas de ley durante los 18 años, en entrevista concedida a DIARIO LAS AMÉRICAS expuso su visión sobre la presidencia de Donald Trump y las implicaciones que podría acarrear la derogación de la política "pies secos, pies mojados", eliminada por Barack Obama a ocho días de concluir su presidencia.

Con palabra enérgica, el cubanoamericano que lleva en su estirpe el credo democrático de su padre Rafael y lidera hoy el ideario cubano La Rosa Blanca, conversó sobre el futuro de Cuba y la sociedad que habrá que reconstruir tras el retorno de la democracia a la isla.

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-¿Cómo ve los primeros días de la presidencia de Donald Trump, su relación con los medios y el mundo?

Creo que, una vez que el Gabinete esté confirmado, no vamos a ver más controversias, ni errores como el decreto presidencial (inmigración), que tanta atención ha tenido. Siempre hemos visto controversias al comienzo de las nuevas administraciones. Es importante tener en cuenta la historia para situar las cosas en contexto. Respecto a las relaciones con la prensa no sé. Ya veremos.

¿Qué espera de la nueva administración?

El fin de la era Obama. Se acabaron ocho años que fueron realmente nefastos para los intereses de EEUU, la democracia, los derechos humanos y la seguridad de Occidente. Fueron ocho años que van a dejar una secuela. Vamos a estar viendo durante muchas décadas las consecuencias. Para mí lo más importante es que se acabó esa era.

¿Qué podría hacer el Presidente sobre inmigración con Cuba y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas?

Sobre la política de “pies secos, pies mojados” hay que analizar lo que fue. Hasta el 2 de mayo de 1995, la autoridad costera de los Estados Unidos rescataba a los cubanos cuando necesitaban ayuda. No importaba si tenían los pies mojados o los pies secos, el país les daba la bienvenida y los ayudaba. Y en esa fecha, el presidente Bill Clinton anunció la política “pies secos, pies mojados”, que consistía en que los que eran intersectados en alta mar se les devolvían a la tiranía cubana. Para mí fue tan inaceptable esa política. Por eso, llevé a cabo una protesta de desobediencia civil, como congresista, frente a la Casa Blanca y fui arrestado. Fue inmoral ordenar a la Guardia Costera devolver los refugiados cubanos. Y como parte de esa política, Clinton ordenó otorgar 20.000 visas a los cubanos. Pero, los cubanos para obtener una de esas visas tenían que tener el permiso del régimen, y por lo tanto, Clinton le dio a los Castro la decisión de quiénes podían viajar a los EEUU. Luego, Obama, llevó al máximo grado la inmoralidad. No sólo devolver los pies mojados, sino también los pies secos. Por qué lo hizo Obama, a pocos días de dejar el poder, porque pensaba que así ataba las manos a Trump (respecto a Cuba).

-¿Cree que Trump derogue alguna de las medidas de Obama respecto a Cuba?

La ley de EEUU exige, para normalizar las relaciones comerciales con Cuba, la liberación de todos los presos políticos, la legalización de los partidos políticos y sindicatos obreros, además de la realización de un proceso electoral. Pienso que, desde el momento que Trump derogue cualquiera de las medidas de Obama, Raúl Castro anunciará que no acepta más a los refugiados y surgirá una crisis migratoria. Ése es el plan de Obama y Raúl Castro para chantajear a Trump. Pero Trump no es Obama ni Clinton, así que la estrategia de Obama y Castro es peligrosa. ¡Cuidado! Trump es capaz de cualquier cosa. Espero que, después de una revisión profunda, los decretos de Obama respecto a Cuba, las órdenes claramente ilegales sean derogados, y hay decretos claramente ilegales.

-Si los decretos ilegales son derogados, qué podría suceder a las empresas estadounidenses que iniciaron relaciones comerciales con el Gobierno de Cuba.

Les va a ir mal. No es lógico que hagan negocio con esa tiranía moribunda. Además de perder el cerebro del loco endemoniado (Fidel Castro), perdieron al padrino, que era Obama.

-¿Cómo percibe el papel de la oposición en Cuba en este contexto?

Lo más importante es que la oposición sobreviva. No ha sido fácil sobrevivir bajo un régimen totalitario, donde han asesinado desde que comenzó en 1959 y continúan asesinando. Hablamos de Laura Pollán y Oswaldo Payá que fueron asesinados (en los últimos años), además de las agresiones brutales totalmente inhumanas. Sobrevivir a todo eso es heroico. Y, cuando las condiciones lo permitan, la oposición va a expandirse.

-¿Cómo pudiera la actual administración ayudar a la oposición en Cuba?

Que la ley sea cumplida. Que los EEUU abogue por el cumplimiento de las tres condiciones que mencionamos antes: la liberación de todos los presos políticos, la legalización de los partidos políticos y sindicatos obreros, además de la realización de un proceso electoral pluripartidista.

-Dentro del contexto que vive Cuba en estos momentos, ¿cómo evalúa el papel de la Iglesia católica?

Voy a limitarme a decir que hay buenos sacerdotes, que respeto, que son patriotas. Pero la jerarquía sufrió recientemente con el cardenal colaboracionista (Jaime Ortega Alamino). Para la Iglesia católica eso constituyó una vergüenza. Yo soy católico pero recordemos que la Iglesia católica fue llevada a Cuba por los misioneros españoles, mientras la protestante fue llevada por los americanos y las creencias africanas fueron llevadas por los esclavos. Y los esclavos, creo que, en muchos sentidos, conquistaron a sus dueños hasta convertir sus creencias en la religión más extensa en la isla. Hay que recordar cuál fue la aptitud de la Iglesia católica durante la Guerra de Independencia en Cuba. Fundamentalmente, (esa aptitud) tiene que ver con la falta de raíz que la Iglesia católica tuvo en Cuba.

-¿Participarían los hermanos Rafael, Lincoln, Mario y José Díaz Balart en la vida democrática futura de Cuba?

Cada ser humano es diferente. Yo sé que todos llevamos a Cuba en el corazón. Personalmente tengo un deber muy grande. Las ideas que mi padre (Rafael) dejó escritas para concebir un estado de derechos en Cuba, con prosperidad económica, para evitar los males que sucedieron durante la República (1902-1958), no solo durante la época del castrismo. Aplicar la idea de una comunidad económica con EEUU con inversiones y préstamos, como vimos aquí en Miami, donde se han creado miles de pequeñas empresas.

-¿Cómo le gustaría honrar la memoria de su padre, Rafael?

Él dejó escrita sus ideas y por eso proponemos presentarlas como ideario La Rosa Blanca, no sólo como proyecto sino como partido en Cuba, y explicarlo al pueblo cubano. Como mi padre explicó: lograr financiamiento, incluyendo mini créditos, para crear cientos y miles de pequeñas empresas. Que los trabajadores puedan negociar con los dueños de empresas, que puedan comprar acciones y ser dueños, y así llevar a Cuba de un país de proletarios a otro de propietarios. Capitalismo para el bien de todos. Inversión, capital. Pero hay que tener en cuenta al pueblo y ésa es la raíz de porqué perdimos la república. Hay que tener en cuenta la historia, los errores, para revindicar la república. Hubo grandes logros laborales, clase media y desarrollo, y eso hay tenerlo en cuenta para hacerlo aún mejor. No podemos desestimar a los que luchan hoy, los Antúnez y los Biscet, como sucedió con los independentistas del siglo XIX, la mayor parte de ellos negros y mulatos. El clasismo fue el origen de Fidel Castro. Hay que librar una guerra frontal contra el clasismo y el racismo. Nosotros somos cubanos y cubanos son todos.

-Teniendo en cuenta la fortaleza del régimen de Raúl Castro ¿Es posible la democracia en Cuba sin la ayuda de una fuerza exterior”

Con solidaridad es posible. Y sin armas lo hemos visto en la historia reciente de la humanidad, con una solidaridad internacional firme. Hoy la solidaridad internacional es mínima y esa ha sido la causa por la que la dictadura ha sobrevivido tantos años. En Cuba el cerebro del mal (Fidel Castro) murió y el actual (dictador) es muy mediocre. Su meta es ahora mantener “la finca” para que los hijos la hereden. Y por eso la solidaridad es imprescindible. Hay que lograr que la oposición, con su trabajo y heroísmo, pueda expandirse.