Almagro: "La historia no absolverá los crímenes de lesa humanidad" cometidos en Cuba

 Participantes en la conferencia de la OEA sobre la situación de los derechos humanos en Cuba.

Participantes en la conferencia de la OEA sobre la situación de los derechos humanos en Cuba.

MARTI NOTICIAS - El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, reiteró este viernes que "la historia no absolverá los crímenes de lesa humanidad que se han cometido en Cuba", al cierre de una conferencia que abordó el tema de los derechos humanos en la isla.

Horas antes, en el discurso inaugural del evento celebrado en la sede de la OEA en Washington, hizo un llamado a "generar conciencia de la ilegitimidad de la dictadura más antigua del hemisferio".

"Mientras Cuba sea una dictadura, persiguiendo, asesinando, torturando, silenciando a su gente, y enseñando a otros a perseguir, asesinar, torturar y silenciar, no podremos tener un Hemisferio completamente desprovisto de malas prácticas que afectan la libertad, la democracia y la paz", denunció Almagro.

El secretario general aseguró que la OEA está en el deber de llamar la atención sobre cómo el régimen cubano incumple la Carta Democrática Interamericana.

También habló de las denuncias de personas de Nicaragua y Venezuela, que aseguran que fueron torturadas en presencia de cubanos: "En Nicaragua hemos escuchado testimonios de víctimas de torturas que aseguran que cubanos estaban presentes mientras los torturaron".

En Venezuela, denunció Almagro, hay unos 46.000 cubanos que actúan como "una fuerza de ocupación que enseña a torturar, a reprimir, que hace tareas de inteligencia, que hace tareas de inmigración".

La conferencia abordó temas como la criminalización de la libertad de expresión en Cuba, la situación de los presos políticos y la responsabilidad de los opresores por los actos cometidos.

Entre los principales oradores estuvieron Rosa María Payá, de Cuba Decide; Laritza Diversent, del Centro de Información Legal, Cubalex; René Bolio, presidente de Justicia Cuba, y Orlando Gutiérrez, asesor de Justicia Cuba; Pedro Corzo, investigador y expreso político y Sylvia Iriondo, de MAR por Cuba.

Rosa María Payá pidió a Almagro que elabore un informe destinado a analizar si se han cometido crímenes de lesa humanidad en la isla.

"La documentación que se ha hecho a través de víctimas habla muy claramente de la presencia de efectivos cubanos en los centros de detención, en los centros de torturas, en todas las instancias en todos los ministerios, tanto en Venezuela como en Nicaragua", sostuvo Payá.

La Comisión Internacional Justicia Cuba explicó que, durante dos años, ha documentado crímenes de lesa humanidad en el país y ha elaborado cuatro expedientes que permitirían que las violaciones de los derechos humanos sean juzgadas en cortes federales de EE.UU. o en tribunales internacionales.

Cuba criminaliza el derecho a disentir

Edison Lanza, relator especial sobre la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, recalcó en la sesión de la tarde los mecanismos de represión y criminalización que enfrentan los defensores de derechos humanos en Cuba, y llamó a utilizar los mecanismos de la Comisión Interamericana para llamar la atención sobre esta situación.


Lanza mencionó los casos de artistas, científicos, intelectuales, defensores de derechos humanos y miembros de la sociedad civil que ven violados sus derechos por sustentar una opinión disidente.

En Cuba "las realidades son múltiples" y no hay un único mecanismo o forma de criminalización a las voces disidentes, explicó.

Sobre la reforma constitucional en Cuba, dijo que impone restricciones inaceptables a la libre expresión, la libertad de prensa y la expresión artística. Agregó que medios como Diario de Cuba han reportado en los últimos años varios casos de artistas severamente reprimidos, detenidos arbitrariamente e impedidos de realizar actividades, entre los que mencionó al grafitero contestatario El Sexto, Lia Villares, y el pintor Luis Trápaga, entre otros.

"Por expresar una crítica al gobierno" a través del graffiti, la sátira o el performance "es automático que van a sufrir" una sanción sin ninguna garantía procesal, subrayó Lanza.

El relator también se refirió a las restricciones de movimiento impuestas por el gobierno a los artistas, periodistas independientes y activistas de derechos humanos, como las prohibiciones de ejercer sus actividades en una provincia diferente a la de residencia o la regulación que les impide viajar fuera del país.

"Hay una suerte de vigilancia permanente sobre las comunicaciones" que sostienen, lo cual es también inaceptable, subrayó. "El nivel de asfixia" y represión en Cuba "puede ser un virus que termine afectando a toda la región", advirtió Lanza.

El director de Diario de Cuba, Pablo Díaz Espí, se refirió a hechos recientes que afectan a la libre expresión en Cuba, como las detenciones de periodistas independientes y el uso de la tortura psicológica para intentar acallar las voces disidentes.

Díaz Espí dijo que contrario a la ejercida durante la Primavera Negra, donde hubo juicios sumarísimos y largas condenas a prisión, ahora la represión ejercida por el régimen es más solapada, busca evitar el proceso penal, y apela a métodos criminales, mafiosos, y el uso de herramientas abusivas con el objetivo de intimidar a los detenidos.

El periodismo independiente en Cuba es un reto, pero aprovecha un momento de "quiebra ideológica" y de uso de nuevas tecnologías que impulsa su profesionalismo. "Es un periodismo más valiente", aseveró Díaz Espí.

El periodista independiente Waldo Fernando Cuenca, presente en la reunión, dijo que el miedo "a estar preso" se va perdiendo gracias a la visibilidad que ofrecen las redes sociales y el apoyo internacional.

Restricciones a defensa de derechos humanos

Carlos Oliva, miembro de la Unión Patriótica de Cuba, explicó en un video presentado a los presentes en la conferencia los objetivos y actividades que lleva adelante su organización, "un activismo que sería legal" en cualquier otro país, pero que en Cuba "es ilegal".

Oliva dijo que los activistas son acusados de delitos comunes para desacreditar la oposición política, y detenidos arbitrariamente. "Una vez en prisión, los activistas son objeto de golpizas" a manos de carceleros o reos comunes al servicio del régimen, explicó.

Los represores no hacen distinción de género a la hora de aplicar la violencia, agregó el activista de UNPACU.

Los agentes policiales "ocupan bienes que no guardan relación con las actividades políticas" de los disidentes, y allanan sus viviendas sin la debida autorización. Este año se han realizado "36 allanamientos" a opositores de UNPACU, dijo Oliva.

El joven activista, que no pudo estar presente físicamente en la conferencia por una negativa de viaje del régimen cubano, también se refirió a las restricciones de movimiento a las que se ven sometidos los opositores, tanto dentro de la provincia, como fuera del país.

Oliva mencionó otros métodos represivos utilizados por las autoridades cubanas contra los opositores y sus familiares, como las multas arbitrarias, expulsiones de los centros de trabajo, mítines de repudio, presiones y amenazas constantes para que abandonen su activismo político, entre otros.

Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, también impedida de asistir a la conferencia de la OEA, dijo a través de un video que en los últimos tres años el movimiento se ha visto sometido a una represión constante, que incluye el encarcelamiento de varias de sus activistas.

Entre los métodos para desmembrar a la organización, Soler mencionó el acoso contra familiares, presión sobre empleadores estatales o privados, uso de ex Damas de Blanco para levantar falsos testimonios contra miembros activos de la organización, deportación a otras provincias, campañas de desprestigio dentro y fuera de Cuba, creación de perfiles falsos de grupos u organizaciones similares en redes sociales, detención y desaparición de las activistas durante horas y hasta varios días, entre otros.

Iván Hernández Carrillo, secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba, también ofreció su testimonio sobre la represión que enfrentan los sindicalistas independientes a través de un video.

El opositor habló de las violaciones a los derechos laborales, que la organización que dirige ha documentado ante la Organización Internacional del Trabajo.

"A 60 años de crímenes de lesa humanidad", Hernández Carrillo consideró a las empresas internacionales que operan en el país "cómplices de la tiranía".

Presente en la conferencia, Carlos Quesada, director ejecutivo del Instituto de Raza, Igualdad y Derechos Humanos, se refirió a los estándares internacionales de derechos humanos, y las violaciones que de ellos hace el régimen cubano.

El periodista y abogado dijo que las autoridades niegan las protecciones existentes en el Código Penal, y se amparan en las que no existen o no están correctamente definidas, para reprimir el disenso.

Dijo que el impedimento para que las organizaciones independientes se registren y operen de forma legal, facilita al Estado la represión y criminalización de sus actividades.

Quesada mencionó los delitos definidos en el Código Penal para penalizar la libre expresión y la oposición política, como desacato, atentado y peligrosidad social. 

El abogado puso el ejemplo del doctor Eduardo Cardet, acusado y condenado por supuesto "atentado", y el de la Dama de Blanco Martha Sánchez, acusada de "desacato", y condenada a más de 4 años de prisión.

Quesada recomendó que el gobierno cubano se acoja a los pactos internacionales de derechos humanos y ofrezca libertad inmediata a los presos políticos y que la Asamblea General de Naciones Unidas condene las violaciones de derechos humanos en la isla.

Carlos Ponce, de Freedom House, destacó la importancia de un evento que da voz a los defensores de derechos humanos y permite que sean escuchados. En Cuba las organizaciones civilistas son perseguidas, amenazadas, recalcó.

Ponce explicó que un sistema como el cubano, que no garantiza el estado de derecho, deja a los defensores de derechos humanos completamente desamparados.

Mencionó la que la represión es extraterritorial, ya que el gobierno persigue a los activistas incluso fuera del país, cuando asisten a foros internacionales, por lo que pidió la solidaridad con los defensores cubanos, y la colaboración de la CIDH y otras organizaciones internacionales "para que ese cáncer sea extirpado".

Situación de los presos político

Sobre la situación de los prisioneros políticos en Cuba, ofrecieron sus testimonios la representante de las Dama de Blanco en EEUU, Blanca Reyes y el expreso político Alejandro González Raga. También participó a través de un video grabado el abogado de Cubalex, Julio Ferrer Tamayo.

 Blanca Reyes, representante de las Dama de Blanco en EEUU.

Blanca Reyes, representante de las Dama de Blanco en EEUU.

Reyes se refirió a la detención de mujeres por su activismo político y pasó revista a las que cumplen condenas de privación de libertad en las cárceles del régimen, entre ellas Aymara Nieto Muñoz, Yolanda Santana Ayala, Melkis Faure, Maité Hernández, Dayami Lay, Lizandra Rivero y Yolanda Carmenate Fernández.

Reyes dijo que la lucha de las Damas de Blanco continuará pese a la represión.

González Raga, representante del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, dijo que Cuba tiene la sexta tasa de reclusos más alta del mundo, entre ellos 144 presos políticos.

Mencionó los juicios sumarios, los testimonios y delitos inventadoscomo la peligrosidad predelictiva como mecanismos para enjuiciar y encarcelar a hombres y mujeres que se oponen al régimen.

González Raga pidió el apoyo y acompañamiento de la comunidad democrática para defender los derechos de los prisioneros políticos en la isla.

Ferrer Tamayo, abogado independiente, dijo en un video presentado en la reunión que los derechos fundamentales de los presos políticos no son respetados en Cuba.

Los cubanos no tienen acceso a un abogado con total independencia de las autoridades que puedan brindarles asesoría desde el inicio del proceso, una realidad que se recrudece en el caso de los opositores, explicó.

"Ni siquiera el habeas corpus es un procedimiento que protege a los enjuiciados ante la arbitrariedad" de las autoridades, señaló Ferrer Tamayo.

El abogado dijo que fue condenado a prisión por exigir el respeto al debido proceso para sus representados. Luego intentó ejercer la abogacía de forma independiente, algo "imposible" bajo el régimen cubano.

Ferrer Tamayo, liberado de una condena de tres años por presunta "falsificación de documentos", explicó que permanece bajo una situación de total acoso.

Juan Adolfo Fernández, expreso político de la Primavera Negra de Cuba, en representación de UNPACU, rindió homenaje al presidio político histórico.

Fernández dio lectura a una carta de José Daniel Ferrer, líder de UNPACU, quien no pudo estar presente en la conferencia. La misiva enumera los casos actuales de activistas de ese movimiento opositor encarcelados por su activismo político. 

La prisión es "la forma más efectiva de la dictadura" para paralizar a quienes luchan por la democratización de la isla, dijo Ferrer en la carta, y agradeció a EEUU por el lanzamiento de la campaña #PresosPorQué, que responsabiliza al régimen cubano por intentar silenciar a sus opositores, manifestantes y activistas a través de detenciones arbitrarias, y exige la liberación de todos los presos políticos.

En las conclusiones del evento, el secretario general Almagro dijo que la OEA continuará apoyando a Justicia Cuba para enjuiciar a los represores cubanos. Es vital que sepan que sus crímenes no quedarán impunes, subrayó, por lo que continuarán señalándolos en foros internacionales como el de este viernes.

La "supuesta legitimidad" del régimen cubano "debe ser confrontada", subrayó.

Almagro anunció que en el próximo período de sesiones de la CIDH que sesionará en Bolivia será expuesto el tema de Cuba, para "tumbar barreras ante un régimen criminal", lo que es "un imperativo moral".

"La historia no absolverá los crímenes de lesa humanidad que se han cometido en Cuba", reiteró Almagro.

Cuba fue expulsada de la OEA en 1962 durante una reunión celebrada en Punta del Este, Uruguay, donde los estados miembros declararon que la unidad continental y las instituciones democráticas de la región estaban en peligro por la intensificación de "la ofensiva subversiva de Gobiernos comunistas, sus agentes y las organizaciones controladas por ellos".


Articulo publicado originalmente por MARTI NOTICIAS con información de la OEA, redes sociales y agencia EFE