Régimen cubano reconoce que hay casi 600.000 trabajadores privados en la isla

De acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Trabajo, al cierre de abril las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba reunían el 65% del total de los "cuentapropistas"

Dos personas acuden a un negocio privado de reparación de teléfonos celulares en La Habana, Cuba. EFE / ARCHIVO

Dos personas acuden a un negocio privado de reparación de teléfonos celulares en La Habana, Cuba. EFE / ARCHIVO


DIARIO LAS AMERICAS - El régimen de La Habana reconoció este jueves que 595.559 cubanos trabajan en el sector privado, o por cuenta propia, como se les conoce en la isla, apenas seis meses después de haber aprobado ligeras reformas para ese tipo de actividad laboral.


Un informe del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) difundido el jueves advirtió que la mayor concentración de los trabajadores autónomos se encuentra localizada en seis de las 15 provincias del país.

De acuerdo con los datos oficiales hasta el cierre de abril último, reporta EFE, las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba reúnen el 65% del total de los "cuentapropistas", de los que el 32% son jóvenes, el 35% son mujeres, el 10% son jubilados y el 14% también está empleado en el sector estatal.

Durante los primeros cuatro meses de 2019 se sumaron al trabajo privado unas 148.796 personas para ejercer actividades relacionadas con el transporte, servicios de belleza, productores o vendedores de diversos artículos y como empleados contratados, la modalidad con mayor demanda y por la que optaron más de 153.000 personas.

El incremento del sector no estatal se produce en medio de una severa crisis de desabastecimiento en varios sectores de la economía de la isla, recrudecido con la postura del Gobierno de EEUU de endurecer el embargo para evitar que los militares y el régimen reciban dólares que no irán a resolver problemas sociales.

A la par de esta coyuntura, el Ejecutivo de Miguel Díaz-Canel ha dirigido la mirada también hacia la posibilidad de inversiones en el país por parte de los cubanos exiliados, una modalidad que no ha levantado mucho entusiasmo por la falta de garantías y seguridad que perciben quienes residen fuera de la isla y han visto, hasta ahora, violentados muchos de sus derechos.

El incremento en el sector no gubernamental ha estado enfocado, según el informe del MTSS, hacia las actividades de elaboración y venta de alimentos (9%), el transporte de carga y pasajeros (8%), el arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios (5%), los agentes de telecomunicaciones (5%) y los trabajadores contratados (25%).

Desde el pasado 7 de diciembre rigen en la isla modificaciones al trabajo por cuenta propiao, entre ellas la eliminación del límite de 50 capacidades para los restaurantes, bares y cafeterías y el establecimiento de más de una actividad en un mismo domicilio.

A los 123 tipos de licencias para el trabajo privado autorizadas por el régimen se sumaron otras cinco en febrero pasado, así como la posibilidad de que las personas jurídicas puedan contratar productos y servicios de los trabajadores autónomos.

En Cuba, con una población total de unos 11,2 millones de habitantes, los "cuentapropistas" representan apenas el 13% de la población laboralmente activa, en un país de economía centralizada que aspira a que a partir de 2020 sean los trabajadores estatales quienes decidan los planes.

La idea, presentada por el designado gobernante Díaz-Canel como una "medida audaz", podría dar inicio al fin de la verticalidad económica de un régimen que ha reconocido que la inyección de capital foráneo y el sector privado son vitales para reflotar la economía, sin embargo en la práctica mantiene innumerables trabas que ralentizan esta contribución.


Articulo publicado originalmente por DIARIO LAS AMERICAS con información de EFE