La Administración Obama avisa a Trump que retroceder en Cuba sería 'dañino e impopular'

Ben Rhodes, asesor del presidente Barack Obama. (AP)

Ben Rhodes, asesor del presidente Barack Obama. (AP)


(DIARIO DE CUBA). - El Gobierno de Barack Obama avisó el martes al futuro Ejecutivo de Donald Trump de que dar marcha atrás en el proceso de apertura hacia Cuba de los últimos dos años sería "increíblemente dañino" para Estados Unidos y para los cubanos, además de "impopular", reportó EFE.

Ben Rhodes, asesor de Seguridad Nacional de Obama, afirmó el martes que "hay incertidumbre" sobre cómo enfocará Trump la política con respecto a La Habana, y advirtió de las consecuencias de revertir la actual, en una conferencia telefónica con periodistas.

Rhodes subrayó que deshacer los avances alcanzados en viajes, intercambios, negocios y remesas "iría dramáticamente contra los deseos de los cubanos y de los estadounidenses", además de "en contra de los intereses" del Gobierno norteamericano.

Como ejemplo del camino andado, dijo que los cambios regulatorios tardan mucho tiempo en elaborarse y que todo ese tiempo empleado sería perdido si el nuevo Gobierno desanda los pasos dados.

"Los cambios regulatorios, que llevaron tiempo, han dado capital a los emprendedores cubanos, los viajes dan la fuente de ingreso de muchos cubanos, los estadounidenses han mostrado que quieren poder viajar a Cuba, estamos colaborando en una vacuna potencial del cáncer", enumeró el asesor.

Rhodes habló con cautela acerca de las expectativas del Gobierno de Obama sobre el Ejecutivo de Trump y dijo "tener esperanza" en que el magnate comprenda que "esta política es mejor que la anterior de aislamiento, que no funcionó".

En ese sentido, apuntó que en el Gobierno de Trump hay numerosos empresarios y que ese sector se ha mostrado favorable a la apertura hacia la Isla, incluida la Cámara de Comercio.

Además, defendió que volver a cerrar las puertas a La Habana perjudicaría las relaciones de Estados Unidos en Latinoamérica, que "han mejorado" gracias al fin de la política anterior, que "tenía un gran rechazo en la región".

Rhodes, que acudió a los actos de homenaje del fallecido Fidel Castro, argumentó también que "este es el peor momento posible" para cerrar a la Isla, ya que se avecina un momento de "transición" política con la anunciada retirada de Raúl Castro en 2018.

"Si acabas con todo lo que hemos creado, en esa transición va a triunfar la línea dura y nosotros queremos ver que se siguen abriendo", dijo.

Aunque admitió que "hay mucho espacio para el progreso" aún, el asesor de Obama defendió que en estos dos años se ha logrado "un progreso real que ha mejorado la vida de los cubanos y la conexión entre ambos pueblos".

Trump, que en las elecciones primarias republicanas mostró una postura más abierta que sus rivales con respecto a Cuba, amenazó tras la muerte de Castro con poner fin al acercamiento diplomático a menos que el Gobierno cubano firme con él "un acuerdo mejor".

Según explicó entonces su portavoz, Trump exigirá al régimen"la liberación de los presos políticos, el retorno de los fugitivos de la Justicia estadounidense y también la libertad política y religiosa para todos los cubanos que viven bajo opresión".

Rhodes defendió el martes que "aislar al Gobierno para que respete los derechos humanos solo ha servido (en más de medio siglo) para perpetuar esas políticas".

El 17 de diciembre se cumplen dos años desde que Obama y Raúl Castro anunciaran el restablecimiento de las relaciones diplomáticas rotas en 1961.

El pasado 14 de octubre, Obama emitió una directiva con la que pretendía sellar su política de apertura hacia el Gobierno cubano y hacerla "irreversible", acompañada de una nueva relajación del embargo para impulsar la cooperación médica y ayudar a mejorar la agricultura e infraestructuras dentro de la Isla.

Sin embargo, Trump podría revocar estas medidas al llegar a la Presidencia en enero, mientras que el levantamiento del embargo sigue dependiendo de un Congreso controlado por los republicanos, que se oponen a dar ese paso.